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La Era de los Drones

La Tecnología Dron sobrevuela el Sector Agroindustrial

 

 

 

El desarrollo de la tecnología dron es una de las aplicaciones estrella para el sector agroindustrial, aunque para algunos es un gran desconocido. A continuación te explicamos su funcionamiento y sus virtudes. 

Los Drones son aviones no tripulados provistos de Gps, acelerómetros y diferentes sensores dependiendo de sus aplicaciones. Las expectativas que se abren para el sector agroalimentario son amplias. La seguridad de las explotaciones, contabilizar los rebaños de ganadería y su identificación, el apoyo en la lucha contra incendios, son algunos de sus múltiples usos, según explica Jesús Fernández, Coordinador y Promotor de la empresa cordobesa AZOR,S.L.

Las parcelas con grandes dimensiones son susceptibles de ser saqueadas o recibir intrusiones no deseadas. Los drones posibilitan, entre otras funciones la vigilancia anti robo de las fincas, y la comprobación en estado real de las vallas de una explotación. Estos equipos alcanzan una velocidad de crucero de unos 90 kilómetros/hora y pueden llegar a 8 ó 10 km a la redonda en menos de un minuto. Estas prestaciones te permiten un ahorro de tiempo y de personal, y te ahorran recorrer 20 ó 30 km a pie o en coche.

Esta tecnología es capaz de detectar el vigor del cultivo, las zonas con problemas de encharcamiento o nutrición. También son capaces de supervisar y enviar una visualización en directo de los rebaños o reses, contarlas e incluso poder identificarlas. Aplicaciones donde precisamente se centra la demanda. En materia de Agricultura de precisión, un dron puede llegar a regular las dosis de fitosanitarios por zonas con aplicadores que interpretan la información que los aviones no tripulados devuelven con sus vuelos sobre el terreno.

En cuanto a su funcionamiento, el dron va provisto de una batería de ión litio que propulsa una media de 5 motores, pudiendo llegar a 8, dependiendo de los que se requieran para el uso. El equipo se complementa con un sensor que proporciona la información a determinar. Por ejemplo, para vigilancia se ha estandarizado el uso de sensores infrarrojos que detectan con mayor facilidad al intruso.

Las cifras para adquirir estos equipos han variado a lo largo de los años. Cuando en un principio, los drones tenían su manufactura en la tecnología militar su precio podía alcanzar entre un millón de euros, cien mil euros o 60.000 euros. En el tramo de dos años han sufrido una rebaja del 50%, pudiéndose comprar actualmente por no más de 30.000 euros. Pese a ello, de aquí a dos años los expertos vaticinan que de nuevo se rebaje a la mitad, hasta quedarse en aproximadamente en unos 15.000 euros.Actualmente los profesionales que necesitan de estos servicios lo están haciendo a través del alquiler y de la compra de estos aparatos, para lo que es necesario también una formación adecuada para el manejo de esta tecnología.

Tecnología sencilla, muy rentable y a disposición para la agricultura 2.0. El futuro en nuestras manos.